Hace tiempo en el blog hice un mini-texto con base en una canción de Interpol. La verdad es que nunca me gustó. Ahorita, diré que esta versión es mejor. En unos meses escribiré otro fallido intento, de seguro.
(...)
He was growing on me.
He was growing on me.
Interpol, I guess...
Soltó el cuchillo. El reflejo del cadáver, con la barba ya costrosa por la sangre de la quija permanentemente suelta, lo asustó. Después de un rato, en el cual permaneció sentado, quieto, agazapado detrás de la protección que eran sus piernas recogidas y cerradas por los brazos, volvió a tomar el cuchillo.El agua, dura en blanco reflejo, no había evitado la mancha del rojo charco soñador de pasada vida.
Bañado en líquido de su antiguo dueño, Sus 15 hermanos reposaban ahí, a los lejos; en un estuche irreconocible. Los adultos se habían encargado de dejarlo así. El viejo hombre a su lado no podía presumir de mejor destino. El nudo tan flexible que unía el todo estaba desbaratado, hecho filamentos tan finos;Profusas puñaladas dejaban ver a través de la arrugada piel; luego, las bolsas que evitaban que todo la materia del interior se desbordara ya no eran formas definidas; antes tan ordenadas, ahora dejaban ver un grotesco esparcimiento a través de las costuras rotas, mismas que momentos antes evitaban el desborde tan temido que hacía peligrar la vida. Irreconocible: El amo; el estuche. Igualados en sus daños.
Aún con el cuchillo lleno de sangre en la mano, se acercó al anciano. No tenía caso una señal como tomar su mano o cerrar sus ojos cálidos, perturbadores decían otros. Oteó el estuche y regresó la mirada a la hoja en su mano. Lo enterró en la nieve, sacándolo un momento después. La sangre seguía ahí, lo había marcado de por vida. Lleno de sangre y una nieve con vistas de derretirse en gotas que cayeran con melancolía por su superficie metálica. Alejado de los demás cuchillos; solo y roto. Y el único hombre que lo entendía yacía frío a un lado. Encontró de nuevo su reflejo en la superficie sucia.
Mientras caminaba pensaba en como no podía ser una sombre que se alejaba. Engullido por la nieve, su silueta desaparecía. Apretó el cuchillo en su chaqueta. El último regalo del carnicero.
martes 30 de junio de 2009
jueves 7 de mayo de 2009
Hombre de mundo
¿Qué es eso? Una lágrima resbala por tu rostro. Por favor, un poco de Aplomo, Todos nos están viendo. Debes guardar esa postura. Oh, por favor. No te desmorones en torrente de sentimientos, ¿Qué dirán de nosotros? Es por eso; por ese comportamiento que pasó. No sabes controlarte.
Amoríos, Amoríos. Una palabra que vuela Tanto. Pero no entiendes, La palabra no es sólo infidelidad, también vive como secreto. Por su doble cara es tan extraordinaria la palabra. No la niego. Pero es secreto. El mundo no la conoce. Sí, lo Repito. Amoríos. Prostitutas,Tu hermana, tu madre, incluso tu hermano y hasta tu propio cuerpo adormecido por drogas. Amoríos, Amoríos. Una palabra que se desvanece; es secreta.
De nuevo tu cantaleta. Amor, Amor. Sí; Sí. Hermoso. 5 años de caricias entre nosotros. Hermosas. Pero, ¿sabes por qué lo son? porque es correcto. El mundo ve a dos figuras entregándose al sutil beso y sonrie satisfecho: Todo está en su lugar. Pero no se vea fornicando detrás de cualquier lugar pueril a alguien, nuestros ojos buscarían el cielo sin escapar de sus canales. Reprobable ese amor verdadero.
Ya no llores, te dije, ya no llores. Estamos en el exterior, no podré golpearte para callarte. Debemos tener etiqueta, es por eso que cuando me desobedeces o respondes te golpeo en donde te cubre tu vestido. A veces, cuando me vuelvo incontrolable y tiño tu cuerpo de violáceo te vestimos de largo. Mujer de mundo y recatada; asiente el mundo. Todo es felicidad.
No prosigas. Llegarás a las mutilaciones. Exquisito regalo mío.Nunca las verán. Perfecto ejercicio moral.
Una mujer extiende su mano al hombre. Su pelo ya no es hermoso, está desbaratado por la desesperación y sus ojos son arena de tanto líquido faltante. Aún lo ama. Sólo una mirada, un gesto, un beso, una caricia en su mejilla hará que caiga de nuevo en sus brazos; Que lo ame de nuevo. Perdonará todas sus atrocidades. Sólo un contacto. Sólo uno ahí en ese restaurante que lo haga sobresalir de entre todos esos hombres que no la aman. Sólo uno.
El hombre se levanta y sale sin mirar atrás.
La apariencia lo es todo.
Amoríos, Amoríos. Una palabra que vuela Tanto. Pero no entiendes, La palabra no es sólo infidelidad, también vive como secreto. Por su doble cara es tan extraordinaria la palabra. No la niego. Pero es secreto. El mundo no la conoce. Sí, lo Repito. Amoríos. Prostitutas,Tu hermana, tu madre, incluso tu hermano y hasta tu propio cuerpo adormecido por drogas. Amoríos, Amoríos. Una palabra que se desvanece; es secreta.
De nuevo tu cantaleta. Amor, Amor. Sí; Sí. Hermoso. 5 años de caricias entre nosotros. Hermosas. Pero, ¿sabes por qué lo son? porque es correcto. El mundo ve a dos figuras entregándose al sutil beso y sonrie satisfecho: Todo está en su lugar. Pero no se vea fornicando detrás de cualquier lugar pueril a alguien, nuestros ojos buscarían el cielo sin escapar de sus canales. Reprobable ese amor verdadero.
Ya no llores, te dije, ya no llores. Estamos en el exterior, no podré golpearte para callarte. Debemos tener etiqueta, es por eso que cuando me desobedeces o respondes te golpeo en donde te cubre tu vestido. A veces, cuando me vuelvo incontrolable y tiño tu cuerpo de violáceo te vestimos de largo. Mujer de mundo y recatada; asiente el mundo. Todo es felicidad.
No prosigas. Llegarás a las mutilaciones. Exquisito regalo mío.Nunca las verán. Perfecto ejercicio moral.
Una mujer extiende su mano al hombre. Su pelo ya no es hermoso, está desbaratado por la desesperación y sus ojos son arena de tanto líquido faltante. Aún lo ama. Sólo una mirada, un gesto, un beso, una caricia en su mejilla hará que caiga de nuevo en sus brazos; Que lo ame de nuevo. Perdonará todas sus atrocidades. Sólo un contacto. Sólo uno ahí en ese restaurante que lo haga sobresalir de entre todos esos hombres que no la aman. Sólo uno.
El hombre se levanta y sale sin mirar atrás.
La apariencia lo es todo.
domingo 12 de abril de 2009
Joyce amaba la mierda, pero era gourmet: sólo le excitaba la de su esposa.
Los críticos se debaten. Largas han sido las horas y llenos de clichés los ríos de tinta que buscan desentrañar una de las más grandes incógnitas del neo-Homero de la Irlanda. ¿Por qué uno de los más importantes escritores modernos a nivel mundial, uno siempre debe meter a otros en una gloria grande; Estandarte del saber; excelso conocedor del mundo, y magnífico cuentista, se casó con una mujer simple, sin cacumen...una commoner.?
se han buscado infinitas explicaciones, detallarlas todas sería cansado...pero, ¿se ha contemplado una solución exquisitamente desacralizante?
Nora Barnacle era una fiera en la cama.
El sexo explica todo en la vida.
se han buscado infinitas explicaciones, detallarlas todas sería cansado...pero, ¿se ha contemplado una solución exquisitamente desacralizante?
Nora Barnacle era una fiera en la cama.
El sexo explica todo en la vida.
jueves 9 de abril de 2009
Se cae el velo
Juré nunca hablar de mi vida personal en este blog; pero la carrera me ha vuelto un pervertido. No se le puede decir de otro modo al que ve desnudo todo el tiempo su ambiente; la desnudez formada por la visión capaz de discernir las palabras y letras que conforman un ser. Su esencia más pura: las palabras. Si disfrutar esas cosas no son una gran perversión, no sé qué lo es.
Mi miedo y sorpresa fue mayúsculo cuando vi una de mis más grandes pesadillas realizadas. Discreto reino del hombre, el baño. Fue ahí donde vi los objetos bautizados por medio de una gran etiqueta que, en grandes letras negras, delataba su naturaleza. Las etiquetas serían acompañadas por una discreta lluvia de fuego que haría vapor a los humanos, al menos eso pasaba en mis visiones del fin del mundo cuando las palabras escapaban de su ser.
Nada más falso, fueron puestas por mi hermana para recordar elusivos términos en italiano que no lograba tragar, hombre, es educación a veces forzada; no se le puede llamar de otro modo, en su clase. Por el momento me tendría que conformar con ver los elementos higiénicos marcados con un idioma que es allende a mí. El papel higénico ahora me ve con desconfianza, se cree mucho ahora que lleva el nombre de carta higiénica, o algo así no parlo el italiano. Ironía que ahora lo vea como hermano de esos documentos legales que llaman cartas, una analogía tan correcta que provoca una sonrisa cómplice cuando uso el papel con su nouveau nom.
Se queda en un guiño la redacción. No; demasiado fácil. Si he tirado la barrera primigenia impuesta al blog es para más.
Caigo en el cliché de pensar profundamente cuando estoy sentado en el excusado. La etiqueta sigue en la pared. No entiendo qué es il water pero usando esa mirada perdediza y aprehensiva encuentro otra más atrás. Una que no posee color y dice en claras letras en color humano: PARED.
La idea de las etiquetas es genial. No es un proceso didáctico sacado de un programa de un canal público donde una mujer con un ceñido traje haciendo manualidades le da un nuevo significado a "despertar sexual". Vivimos en un mundo de etiquetas y negras marcas de plumón. Claro, no se debe caer en la necedad de querer verlos. Pero, para nosotros, todo destila ese negra tinta de plumón; tinta del nombre dado, nombre que regresa a las personas, al ser mismo. La tinta con la que marcamos a los objetos es nuestro mundo, nuestro objeto. Al marcar creamos nuestro mundo. Acabemos: nuestro mundo no es lo que perciben todos, con la tinta creamos nuestro mundo a base de las letras, de las palabras. nuestro mundo es expresión del pensamiento de la persona y,por lo tanto, muy personal.
Arranco la etiqueta que ha colocado mi hermana, viola mi tinta de manera criminal. Después de un rato, la vuelvo a poner. No puedo interferir en un mundo tan hermoso como es el de formar un mundo de palabras. Además, temo las represiones de proporciones pantagruélicas de las que podría ser víctima por parte del demonio que es mi hermana.
Primer entrada de un mundo a la vez más y menos personal. Me sonrío. Ahora puedo mentir como nunca en mi vida.
Mi miedo y sorpresa fue mayúsculo cuando vi una de mis más grandes pesadillas realizadas. Discreto reino del hombre, el baño. Fue ahí donde vi los objetos bautizados por medio de una gran etiqueta que, en grandes letras negras, delataba su naturaleza. Las etiquetas serían acompañadas por una discreta lluvia de fuego que haría vapor a los humanos, al menos eso pasaba en mis visiones del fin del mundo cuando las palabras escapaban de su ser.
Nada más falso, fueron puestas por mi hermana para recordar elusivos términos en italiano que no lograba tragar, hombre, es educación a veces forzada; no se le puede llamar de otro modo, en su clase. Por el momento me tendría que conformar con ver los elementos higiénicos marcados con un idioma que es allende a mí. El papel higénico ahora me ve con desconfianza, se cree mucho ahora que lleva el nombre de carta higiénica, o algo así no parlo el italiano. Ironía que ahora lo vea como hermano de esos documentos legales que llaman cartas, una analogía tan correcta que provoca una sonrisa cómplice cuando uso el papel con su nouveau nom.
Se queda en un guiño la redacción. No; demasiado fácil. Si he tirado la barrera primigenia impuesta al blog es para más.
Caigo en el cliché de pensar profundamente cuando estoy sentado en el excusado. La etiqueta sigue en la pared. No entiendo qué es il water pero usando esa mirada perdediza y aprehensiva encuentro otra más atrás. Una que no posee color y dice en claras letras en color humano: PARED.
La idea de las etiquetas es genial. No es un proceso didáctico sacado de un programa de un canal público donde una mujer con un ceñido traje haciendo manualidades le da un nuevo significado a "despertar sexual". Vivimos en un mundo de etiquetas y negras marcas de plumón. Claro, no se debe caer en la necedad de querer verlos. Pero, para nosotros, todo destila ese negra tinta de plumón; tinta del nombre dado, nombre que regresa a las personas, al ser mismo. La tinta con la que marcamos a los objetos es nuestro mundo, nuestro objeto. Al marcar creamos nuestro mundo. Acabemos: nuestro mundo no es lo que perciben todos, con la tinta creamos nuestro mundo a base de las letras, de las palabras. nuestro mundo es expresión del pensamiento de la persona y,por lo tanto, muy personal.
Arranco la etiqueta que ha colocado mi hermana, viola mi tinta de manera criminal. Después de un rato, la vuelvo a poner. No puedo interferir en un mundo tan hermoso como es el de formar un mundo de palabras. Además, temo las represiones de proporciones pantagruélicas de las que podría ser víctima por parte del demonio que es mi hermana.
Primer entrada de un mundo a la vez más y menos personal. Me sonrío. Ahora puedo mentir como nunca en mi vida.
lunes 6 de abril de 2009
sábado 28 de febrero de 2009
de lo que dice una hoja en blanco
El primero paso será desterrar, no queremos conceptos que sobrecarguen el análisis, no soy parte de alguna escuela que necesite poner en claro alguna doctrina o modo de mundo; así que me perdonaré desde un principio. espero que el lector pueda hacer lo mismo.
Empecé con un pecado. De nuevo cuenta caí en laa tentación que es la venta de los libros. Tal vez inconscientemente me acerco a una muerte perfecta: morir bajo el peso de la literatura, representado por millares de libros. Poética muerte.
Olvidando lo anterior, me vi cargado de nuevos demonios letrosos, preparados para pasar por mis sacrílegos ojos. Tenía una cita con unos amigos, así que me apresuré hacia el metro. marcado por unas cuantas gotas de sudor, llegué al lugar de la cita. como no había mucho que hacer, me puse a arreglar los libros y encontré un extraño regalo: un pequeño libro de, no platiquemos de él aquí por favor, Octavio Paz. La sorpresa por ser dicho autor poco a poco fue cediendo al ver que el libro estaba en blanco. Incipit, desarrollo, Clímax, Final, todo vacío; sólo la contraportada esgrimía unas pequeñas letras, dando la presentación de un texto inexistente. así como el texto era blanco, mi faz no pudo expresar de manera eficiente, un gesto: ¿cómo otorgarle una impresión anímica a algo en blanco?
No es la primera vez que pasa este fenómeno. Al parecer, las páginas en blanco y los silencios literarios me persiguen, ya sea en un libro o en mis escritos. Ya es parte de un código que debo descifrar, lo que no existe ya forma parte de mí; sin embargo, no siempre lo interpreto de la misma manera.
Recuerdo un blanco particular: me esperaba en medio de las páginas de Confabulario de Arreola, yo, ignorante, abrí y fui atacado. La mitad de un cuento había desaparecido. En ese momento, mi furía debió haber sido incontenible, una compra inútil, me habían robado el final (sí, esa era la hoja que faltaba); pero no lo vi así. Me pareció extraordinario y brillante. Un extraño espacio lleno de poética, la contención de toda la poética de un autor de manera increada. Era el mismo texto llamándome a crearlo, a refundirlo en mí percepción. sigo prefiriendo el espacio del rinoceronte blanco a su escritura actual, los dos para mí son Arreola en su más pura esencia.
Vuelvo a caer en mi amor de oriente. el último y controversial capítulo en la primera parte de la obra maestra de la literatura universal, cállense, yo lo digo, Genji Monogatari. el último consta de una gran calidad literaria, ¿la vía? la no-escritura. aún se discute si el manuscrito del último capítulo está perdido o si se hizo a propósito. Me apego a la segunda teoría. sólo con el título se puede dilucidar todo lo que se encontraría detrás del capítulo, es por eso que unas veces el silencio lo es todo. la muerte de Genji no podría ser más palpable y dramática. lo único que puedo añadir es el título: "Kumogakure, Desvanecido en las nubes"
Ya he quedado claro el punto. Me gusta la semiótica de lo no escrito. me encanta lo que no se dice, un equilibrio no existente. Si tomamos en consideración lo anterior, ¿por qué no me gusta el espacio en blanco de Octavio Paz? acaso será el simple odio visceral que ha ganado tanto impulso últimamente en mí,dicen. no, no lo creo. se debe observar como se abstrae el silencio, ya hemos visto que cada uno se realiza de diferente forma. es fácil entrar esta vez en el receptor pues soy yo. cada silencio corresponde a algo. Arreola: creatividad increada; Shikibu (la autora del Genji Monogatari: La muerte correspondiente al silencio; Paz...no evoca otra cosa más que el fallo. el espacio en blanco es total. La única defensa escrita es la contraportada, y ni siquiera es de su autoría. no nos encontramos ante un silencio que evoca, es un silencio que añora de triste manera el vacío de su literatura; no es nada sin las letras que deberían estar ahí; éstas han caído del texto, anulándolo en su totalidad. las letras no poseen la suficiente permanencia. al menos en este particular caso.
Es suficiente para esta vez, el tema se debería profundizar pero por ahora sólo quise expresar la recepción que sentí del espacio en blanco de Octavio Paz, que ,irónicamente, es aún más un espacio en blanco de lo que pensé en mi mente.
Empecé con un pecado. De nuevo cuenta caí en laa tentación que es la venta de los libros. Tal vez inconscientemente me acerco a una muerte perfecta: morir bajo el peso de la literatura, representado por millares de libros. Poética muerte.
Olvidando lo anterior, me vi cargado de nuevos demonios letrosos, preparados para pasar por mis sacrílegos ojos. Tenía una cita con unos amigos, así que me apresuré hacia el metro. marcado por unas cuantas gotas de sudor, llegué al lugar de la cita. como no había mucho que hacer, me puse a arreglar los libros y encontré un extraño regalo: un pequeño libro de, no platiquemos de él aquí por favor, Octavio Paz. La sorpresa por ser dicho autor poco a poco fue cediendo al ver que el libro estaba en blanco. Incipit, desarrollo, Clímax, Final, todo vacío; sólo la contraportada esgrimía unas pequeñas letras, dando la presentación de un texto inexistente. así como el texto era blanco, mi faz no pudo expresar de manera eficiente, un gesto: ¿cómo otorgarle una impresión anímica a algo en blanco?
No es la primera vez que pasa este fenómeno. Al parecer, las páginas en blanco y los silencios literarios me persiguen, ya sea en un libro o en mis escritos. Ya es parte de un código que debo descifrar, lo que no existe ya forma parte de mí; sin embargo, no siempre lo interpreto de la misma manera.
Recuerdo un blanco particular: me esperaba en medio de las páginas de Confabulario de Arreola, yo, ignorante, abrí y fui atacado. La mitad de un cuento había desaparecido. En ese momento, mi furía debió haber sido incontenible, una compra inútil, me habían robado el final (sí, esa era la hoja que faltaba); pero no lo vi así. Me pareció extraordinario y brillante. Un extraño espacio lleno de poética, la contención de toda la poética de un autor de manera increada. Era el mismo texto llamándome a crearlo, a refundirlo en mí percepción. sigo prefiriendo el espacio del rinoceronte blanco a su escritura actual, los dos para mí son Arreola en su más pura esencia.
Vuelvo a caer en mi amor de oriente. el último y controversial capítulo en la primera parte de la obra maestra de la literatura universal, cállense, yo lo digo, Genji Monogatari. el último consta de una gran calidad literaria, ¿la vía? la no-escritura. aún se discute si el manuscrito del último capítulo está perdido o si se hizo a propósito. Me apego a la segunda teoría. sólo con el título se puede dilucidar todo lo que se encontraría detrás del capítulo, es por eso que unas veces el silencio lo es todo. la muerte de Genji no podría ser más palpable y dramática. lo único que puedo añadir es el título: "Kumogakure, Desvanecido en las nubes"
Ya he quedado claro el punto. Me gusta la semiótica de lo no escrito. me encanta lo que no se dice, un equilibrio no existente. Si tomamos en consideración lo anterior, ¿por qué no me gusta el espacio en blanco de Octavio Paz? acaso será el simple odio visceral que ha ganado tanto impulso últimamente en mí,dicen. no, no lo creo. se debe observar como se abstrae el silencio, ya hemos visto que cada uno se realiza de diferente forma. es fácil entrar esta vez en el receptor pues soy yo. cada silencio corresponde a algo. Arreola: creatividad increada; Shikibu (la autora del Genji Monogatari: La muerte correspondiente al silencio; Paz...no evoca otra cosa más que el fallo. el espacio en blanco es total. La única defensa escrita es la contraportada, y ni siquiera es de su autoría. no nos encontramos ante un silencio que evoca, es un silencio que añora de triste manera el vacío de su literatura; no es nada sin las letras que deberían estar ahí; éstas han caído del texto, anulándolo en su totalidad. las letras no poseen la suficiente permanencia. al menos en este particular caso.
Es suficiente para esta vez, el tema se debería profundizar pero por ahora sólo quise expresar la recepción que sentí del espacio en blanco de Octavio Paz, que ,irónicamente, es aún más un espacio en blanco de lo que pensé en mi mente.
sábado 14 de febrero de 2009
Potencia sexual
-Es chistoso. tu miembro me excita tanto, trae tal inundación a mis partes; y aquí estamos: a oscuras, donde no puedo distinguir más allá de mi nariz. tu pene se me hace un borrón, no puedo discernirlo claramente; y aún así me excita más allá de mis instintos más básicos.
La tengo entre mis manos. me parece tan maleable, tan dócil. En el antiguo Egipto no la veían así: para ellos, era una fuerza tanto creadora como destructora. es por eso que fue la única parte que Isis no pudo recuperar. Los hados quisieron que las gónadas sagradas de Osiris penetraran en el Nilo. él es el padre, no por ser el fundador y gobernante del otro mundo, no; por supuesto que no. Osiris es el padre dador de vida, el Nilo está fecundado con toda su fuerza, los egipcios se nutren de ella. Osiris vive dentro de cada trago que dan de esa agua vivificadora.
Más adelante vuelve a surgir como mítica ballena en el mar de aceite. los manos hijas de gnosos y creta también conocieron la fuerza sexual que permea todo nuestro universo. la fuerza creadora; no obstante, para ellos era diferente, la figura del padre Osiris vive una metampsicosis: se vuelve el gran macho vacuno Zeus.
Por fuerza, Por inteligencia, la concepción siempre se debe dar paso. ya sea una lluvia dorada o una cornamente blanca que encante a la mujer, la creación siempre se perpetra: un ciclo eterno. todos son hijos de Zeus pues representa la potencia creadora que repite en cierta manera la esencia de Osiris. sólo que aquí Isis no tiene el papel tan dócil de antaño.
De nuevo aparece la cabeza de la transformación. labrada por el tiempo, la gran madre se ha vuelto en un antagonista perfecto de Zeus, la protección del equilibrio: Hera. la cultura del mar de aceite vivirá en ese ligero balance. la fuerza creadora y el balance de la madre que nutre. como Zeus es la fuerza que conduce a todo, veremos miles de tenues velos que controlan al griego, ya sea Diana y Acteón, o la carrera mortal de Atalanta. El griego es débil balance: es lo que lo hace tan grandioso y débil a la vez, le falta la tercera parte que atesoran los hindués.
Lluvia dorada...una metáfora apta para nuestro clímax sexual. Prístina alegoría que se pervierte gracias a mis filias. me siento tan poderoso. el deseo me transporta a ese mundo que no era mancillado por los hispanos. tu pene se vuelve a manifestar, ahora embaraza a una inocente mujer en forma de calavera...y calla. se ha vuelto un guerrero, destroza como un huracán a sus hermanos. creador y destructor; ya consigue la dualidad a través de las culturas.
Después de tanto tiempo, el hombre deja de ver sus genitales y vuelve la cabeza a las límpidas aguas del lago: nuevo narciso, se enamora de su rostro; pero no sin razón. está extasiado, tiene un pene en el rostro, justo en medio de los ojos.
Ahora se nos puede ver danzando en medio de la maleza, jugueteando con nuestro nuevo fálico símbolo. hemos viajado mucho. ahora podemos atribuirle nuevas propiedades al miembro a través de su hermano facial. es imposible enumerarlas todas. desde la sorna con que se ve a un castrati hasta la publicidad que me atrae al nuevo producto a través de la fuerza creadora del sexo. podemos insertar lo que queramos: un ridículo hombre de los siglos de oro; una obra maestra de una prófuga nariz rusa; el gigantesco pene rebanado por un androide que está hecho para follar; una mala violación televisiva, todo esto y más; en realidad te has convertido en un maravilloso poliedro amado pene. no puedo más que reconstruirte con dificultad en la oscuridad; cosa casi imposible pues eres mil y uno a la vez. ¡te loo amado pene!-
un movimiento de cabeza en la oscuridad, sólo es distinguible la torción que hace, no las facciones. suena con final tesitura:
-bueno,¿ me la vas a mamar sí o no?
La tengo entre mis manos. me parece tan maleable, tan dócil. En el antiguo Egipto no la veían así: para ellos, era una fuerza tanto creadora como destructora. es por eso que fue la única parte que Isis no pudo recuperar. Los hados quisieron que las gónadas sagradas de Osiris penetraran en el Nilo. él es el padre, no por ser el fundador y gobernante del otro mundo, no; por supuesto que no. Osiris es el padre dador de vida, el Nilo está fecundado con toda su fuerza, los egipcios se nutren de ella. Osiris vive dentro de cada trago que dan de esa agua vivificadora.
Más adelante vuelve a surgir como mítica ballena en el mar de aceite. los manos hijas de gnosos y creta también conocieron la fuerza sexual que permea todo nuestro universo. la fuerza creadora; no obstante, para ellos era diferente, la figura del padre Osiris vive una metampsicosis: se vuelve el gran macho vacuno Zeus.
Por fuerza, Por inteligencia, la concepción siempre se debe dar paso. ya sea una lluvia dorada o una cornamente blanca que encante a la mujer, la creación siempre se perpetra: un ciclo eterno. todos son hijos de Zeus pues representa la potencia creadora que repite en cierta manera la esencia de Osiris. sólo que aquí Isis no tiene el papel tan dócil de antaño.
De nuevo aparece la cabeza de la transformación. labrada por el tiempo, la gran madre se ha vuelto en un antagonista perfecto de Zeus, la protección del equilibrio: Hera. la cultura del mar de aceite vivirá en ese ligero balance. la fuerza creadora y el balance de la madre que nutre. como Zeus es la fuerza que conduce a todo, veremos miles de tenues velos que controlan al griego, ya sea Diana y Acteón, o la carrera mortal de Atalanta. El griego es débil balance: es lo que lo hace tan grandioso y débil a la vez, le falta la tercera parte que atesoran los hindués.
Lluvia dorada...una metáfora apta para nuestro clímax sexual. Prístina alegoría que se pervierte gracias a mis filias. me siento tan poderoso. el deseo me transporta a ese mundo que no era mancillado por los hispanos. tu pene se vuelve a manifestar, ahora embaraza a una inocente mujer en forma de calavera...y calla. se ha vuelto un guerrero, destroza como un huracán a sus hermanos. creador y destructor; ya consigue la dualidad a través de las culturas.
Después de tanto tiempo, el hombre deja de ver sus genitales y vuelve la cabeza a las límpidas aguas del lago: nuevo narciso, se enamora de su rostro; pero no sin razón. está extasiado, tiene un pene en el rostro, justo en medio de los ojos.
Ahora se nos puede ver danzando en medio de la maleza, jugueteando con nuestro nuevo fálico símbolo. hemos viajado mucho. ahora podemos atribuirle nuevas propiedades al miembro a través de su hermano facial. es imposible enumerarlas todas. desde la sorna con que se ve a un castrati hasta la publicidad que me atrae al nuevo producto a través de la fuerza creadora del sexo. podemos insertar lo que queramos: un ridículo hombre de los siglos de oro; una obra maestra de una prófuga nariz rusa; el gigantesco pene rebanado por un androide que está hecho para follar; una mala violación televisiva, todo esto y más; en realidad te has convertido en un maravilloso poliedro amado pene. no puedo más que reconstruirte con dificultad en la oscuridad; cosa casi imposible pues eres mil y uno a la vez. ¡te loo amado pene!-
un movimiento de cabeza en la oscuridad, sólo es distinguible la torción que hace, no las facciones. suena con final tesitura:
-bueno,¿ me la vas a mamar sí o no?
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